Como este texto proviene tanto de contradicciones como conflictos éticos entonces  agradezco a mi madre por su ejemplo de vida.

Este es un intento por reconocer las rupturas de las que he podido alimentarme durante la carrera en Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Colombia y el intento simultáneo por construir criterios y conciencia de mis acciones políticas. Agradezco a mi mamá por cada decisión estricta que ha marcado mis límites y limitaciones, mis afectos y reglas. A cada aparición aguda de mi padre. Quiero agradecer profundamente a la familia Osorio Morales: Fidelina, Elsa y David, que sin duda alguna fueron respaldo en las decisiones y cuestionamientos frente a mi condición de extranjera en Bogotá; a su hospitalidad y solidaridad. A Hilda y Ana que no dejaron que  olvidara de dónde provenía. A mis amigos y cercanos que merecen ser escritos en esta hoja  por cada vez que se dispusieron a una conversación conmigo: Una Lina Pardo, Catalina Hernández, Noábi Arbeláez, Marco Moreno, Jimena Andrade, Federico Vásquez, Susana Lyons, “Alejandro Osorio”, Miguel Páez, Waldiael Braz, Lyz Torres, Andrea Ortiz, María Nena Romero, Juan Villavicencio.

Agradezco a todo el equipo de trabajo de www.interferencia-co.net por estos tres años de actividad crítica y tensión constante que han afectado mi práctica artística de forma contundente y han sido determinantes para comprender otras formas de relacionarme diferentes a las que privilegian la producción serial, la acumulación y la mezquindad. A todas las organizaciones y colectivos que fueron parte de mi actividad política y me permitieron aportar durante estos cinco años en la Universidad Nacional, territorio de mitos, conflictos, ficciones y resistencias.

A la Especialización en Educación Artística Integral  de la Universidad Nacional de Colombia, en especial a William Vásquez y Mónica Romero por cada conversación y palabra fuera del horario institucional dónde mostraron desprendimiento y voluntad por compartir. A las confrontaciones y pablaras en voz alta de: Martha Morales, Martha Guevara, Miguel Huertas, Luis Camnitzer, Christian Snyder Martín, William López, Rosane de Sá Amado y Miladys Alvarez.

A las personas que a pesar de su cargo institucional facilitaron mi “vida universitaria” Tatiana, María Villamil y Marlene Torres, parte del cuerpo administrativo de la facultad de artes.